| Dr. Johnny Campos F.R. CMP: 7813 |
| 1.- ¿ Qué es olvidar y para que sirve ? |
| 2.- ¿ Qué queremos olvidar? |
| 3.- ¿ Qué hace doloroso el recuerdo ? |
| 4.- ¿ Cuándo queremos olvidar ? |
| 5.- ¿ Cuándo dañan los recuerdos ? |
| 6.- ¿ Qué pasa cuando no olvidamos ? |
| 7.- ¿ Cómo hacemos para no olvidar ? |
| 8.- ¿ Cómo guarda el cerebro los recuerdos ? |
| 9.-
¿ Cómo hace el cerebro para olvidar los recuerdos que lastiman ? |
| 10.- ¿ Cómo podemos acelerar el tiempo de olvido ? |
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1.- ¿ Qué es olvidar y para que sirve ? Olvidar
es una de las funciones naturales de la memoria, que sirve para descargar
de la conciencia, rutinas ya aprendidas, así como el dolor que
nos causamos al recordar, ciertas experiencias penosas. |
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Hay momentos en la vida en que queremos olvidar lo que nos paso. Sobretodo cuando fuimos víctimas de una humillación, una ofensa, la ingratitud de un abandono, una injusticia, una traición o cuando sufrimos la separación o la perdida de un ser querido. También queremos olvidar, lo que dijimos o hicimos, que nos llena de vergüenza, confusión, culpa o remordimiento. Si no he considerado lo que Ud. Quiere olvidar, hágamelo saber. |
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3.- ¿ Qué hace doloroso el recuerdo ? Cuando nos reprochamos a nosotros mismos, se reaviva la emoción con que recordamos la experiencia en el presente, así como las reacciones corporales que acompañan a la emoción, por ejemplo: tensiones musculares, opresión, palpitaciones, sudoración, enrojecimiento, boca seca y otras emociones como desasosiego, decepción, culpabilidad, impotencia, indignación, cólera o resentimiento, siendo esta última la más desapercibida, subterránea y clandestina de todas. Y la que más daño hace; porque produce enfermedades crónicas: como el asma, artritis, varices, hipertensión, alteraciones del ciclo menstrual, abortos, algunos cánceres. Hernias prolapsos. Hasta tendencias adictivas. Entre otras. |
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4.- ¿ Cuándo queremos olvidar ? Cuando las desagradables reacciones corporales de la emoción que acompañan al recuerdo doloroso. Limitan nuestras relaciones sociales, de pareja, estudio, trabajo o familia. Como consecuencia, de esta limitación, nos sentimos desprotegidos, nos volvemos inseguros y faltos de confianza para desenvolvernos. Nos sentimos observados y merecedores de alguna critica o reproche. Particularmente, cuando la reacción corporal se convierte en algo incontrolable como enrojecer, transpirar, temblar o no poder hablar. La única
solución que se nos ocurre, es evitar a como de lugar, el desencadenante
de nuestra tensión. Este desencadenante muchas veces nos parece
ilógico y absurdo, como es en el caso de las fobias especificas:
a los espacios cerrados, las alturas, las aglomeraciones, a ciertos animales
o las otras. |
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5.- ¿ Cuándo dañan los recuerdos ? Cuando a partir de una experiencia dolorosa, "generalizamos" sus alcances y decidimos. Si me paso una vez, siempre me sucederá y no estoy dispuesto a soportarlo. Entonces queremos controlar, que en el futuro vuelva a suceder y "nos anticipamos" con frases que empiezan así: Y si de repente: (me sonrojo; transpiro; me engañan; juegan otra vez con mis sentimientos; me da la crisis; me muero asfixiado, del corazón ó de un derrame; paso la vergüenza de , hago el ridículo, y otras tantas más.) La solución inmediata es " evitar " y así sin cuenta darnos, recortamos nuestra existencia. Nuestro futuro se torna obscuro y sombrío. Ya que se limitan las posibilidades de realizarnos socialmente, encontrar una pareja, lograr un buen empleo ó seguir estudiando. Muchas veces, la limitación se debe a alguna enfermedad física, algún dolor, o una perturbación de nuestra función sexual. |
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6.- ¿ Qué pasa cuando no olvidamos ? Nos volvemos
intolerantes maledicientes y resentidos, renegamos de nuestra suerte,
nos sentimos víctimas de los otros. Acumulamos culpas, cóleras
y amarguras; nos deprimimos, ya que vivimos insatisfechos y disconformes;
impedidos de encontrar paz, tranquilidad y perdón. Nos mal acompañamos
por dentro y aunque estemos rodeados de gente, nos sentimos profundamente
solitarios. Lo peor de todo, es que envejecemos más temprano. Aún
siendo jóvenes todavía. En suma, todo esto nos impide crecer en nuestra espiritualidad, solidaridad, amor y otros valores elevados; indispensables para ser amables compañeros de ruta como amigos, padres o cónyuges; tanto como para trabajar con alegría, creatividad y gratitud por esta tierra que nos vio nacer. |
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7.- ¿ Cómo hacemos para no olvidar ? Cuando algo desagradable nos sucede, la cúspide del hecho ingrato dura segundos, a veces minutos. Sin embargo, los minutos, horas, días y años que escuchamos en nuestro interior, la interpretación que dimos al hecho. Nos hace volver a sentir y a actuar lo vivido, como si recién hubiera pasado. Cada día que pasa, fijamos más el recuerdo y muchas veces lo amplificamos. Imaginando lo que dirán de nosotros, nuestros conocidos si se enterarán o caemos en la trampa de la comparación, con otros o con nosotros mismos, cuando en el pasado vivíamos tiempos felices. De esta manera, sin darnos cuenta, rumiamos nuestros resentimientos. Y enfermamos más.
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8.- ¿ Cómo guarda el cerebro los recuerdos ? Independientemente de su contenido. El cerebro archiva la información en "procesos". Un proceso es una secuencia, algo así como los pasos de una receta. Llegando a identificarse, que "las emociones" que dan sentido a la concepción del mundo personal del sujeto, se guardan en sistemas de representación sensorial . Mientras que la calidad con que calificamos a la experiencia de grata o ingrata, se fija con palabras, es decir en sistemas de representación verbal . Lo cual, ya es técnico y requiere de un entrenamiento personal para borrarlos de nuestro cerebro. |
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9.- ¿
Cómo hace el cerebro para olvidar los recuerdos que Los recuerdos frescos o no borrados, son grabados como una película en colores, de la que somos protagonista. A medida que olvidamos, la película se torna en blanco y negro, nos convertimos en observadores, las escenas se desenfocan y tomamos distancia, de nuestra manera como calificamos lo vivido. Y así llega un momento, en que contemplamos la experiencia. Dejamos de participar en ella y ya no la sentimos. El tiempo para olvidar es muy personal y es involuntario. Sin embargo, se puede acelerar el proceso del olvido. |
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10.- ¿ Cómo podemos acelerar el tiempo de olvido ? Enseñándole
a modificar su película personal. No es importante que cuente el
contenido de su película sino como aparece en su memoria. En ese
espacio virtual de lo "imaginario" y que se guarda en nuestros
archivos de memoria. Ese espacio virtual es una realidad inmediata. Verifíquelo
ahora. Desplácese a otro ambiente físico. Cierre los ojos
y recuerde lo que acaba de leer. No solo lo vera, también oirá
sus propios pensamientos como comentarios sobre lo que leyó y los
ruidos que acompañaron a la experiencia de leerme. |
| Dr. Johnny Campos F.R. CMP: 7813 |